Únicamente las podas que son prioridades en el ejido urbano, como ser para despejes en luminarias del alumbrado público, semáforos, cámaras de seguridad y vigilancia o trabajos en conjunto con la Cooperativa Eléctrica (Celo), son las que este año se harán, según informó la Municipalidad de Oberá.
El personal municipal se encuentra abocado a la recolección de cacharros, y diversas tareas de emergencia sanitaria, por lo que una poda masiva de árboles podría causar colapso en el servicio de recolección, ante la emergencia sanitaria decretada por el Gobierno Nacional, y es por ello que se restringen las podas generales.
La poda es una intervención que consiste en la extracción de las ramas de los árboles con diferentes objetivos, como ser: la formación de la planta, la extracción de ramas peligrosas, entre otras. Significa una herida en los árboles, por lo cual es una actividad no recomendable a realizarse todos los años, ya que la poda de manera continua debilita la planta y es entrada de agentes patógenos, que pueden causar la muerte de la misma.
Por todo esto, desde el área de Podas de la Municipalidad local solicitan a los vecinos de la ciudad no realizar ninguna intervención de poda si no es un caso de emergencia, por ramas que constituyan un riesgo o peligro de caídas. Se encuentran prohibidas toda poda o tala particular sin autorización previa al igual que el depositar ramas en la vía pública, establecidos por las ordenanzas N°2285/19 y N°2825/19. Para obtener esta autorización deben dirigirse por mesa de entrada a la Dirección de Obras y Servicios Públicos, ubicado en José ingenieros 1341.
Este año, se harán solo podas prioritarias
