En el 2014 fue elegido deportista del año por sus logros en el Judo. En el 2018 decidió ser quien se percibe ser y se animó al cambio de género. Ese respeto por su persona y por ser quien es, le valió perder sus preseas y su lugar en el Judo, deporte que ama. Hoy, intenta volver al tatami y recuperar su actuación anterior.

Thomas Cañete es muy joven, comenzó la universidad este año y cree que siempre hay oportunidades y gente que pueda entender a quienes-amparados por la ley de género, vigente hace 8 años en la Argentina- deciden ser quienes siempre han sido. «Hace 2 años decidí cambiar mi género y dije quien era, antes de eso tenía una carrera deportiva muy buena, cuando dije quien era, no me permitieron seguir. Me gustaría ser quien pisó por primera vez el tatami, no para mi, porque soy la misma persona, pero si para los demás. Me encontré con una persona que me dijo que había perdido todo lo que había logrado, mi entrenador Raúl P. quien me entrenó y siempre tuvo el apoyo de mi familia, de buenas a primera, no lo fue más», recordó.
Seguro de su identidad, Thomas señaló «no me preocupa lo que digan, hay muchos que se alejaron y eso que tenía a muchos supuestos amigos por suerte Diego Alvarez, tambien alumno de Raúl, hoy me permite seguir practicando, siempre entendió y eso es un aliciente. Me dijo que puedo entrenar con él, sueño con volver a las competencias y recuperar lo perdido, porque sigo siendo el mismo, con los mismos conocimientos y logros. El que me haya cambiado de género no reduce mis conocimientos», precisó.
«Sé que hay muchos que están en mi misma situación, hombre, mujer, de género no binario, a ellos les digo que sigan con sus sueños y si en el deporte que sea no le dejan seguir que vayan con otro profesor, y otro y otro, hasta que surja alguno que comprenda, que acepte, que el género no importa, sino la persona,» sentenció
En el relato de lo pasado al afrontar la realidad de quien era dijo «me costó decir a mi familia, tenia miedo de lo que digan, de lastimarlos, mi papa lo entendió bien, a mi mamá aun le cuesta, yo dije en principio que era lesbiana cuando no lo era para ver cómo reaccionaban. Cuando mencioné que era un chico transgénero costó, pero me sentí contenido igual. A algunos parientes les cuesta todavía pero todos saben, no escondo quien soy, sé lo que soy y reconozco el valor que tengo y estoy dispuesto a ayudar a otros que estén en la misma situación. Dar el paso, hacer tu partida, DNI, cuesta, pero es muy satisfactorio ser quien sos de verdad, sin fingir», expresó Thomas.
No esconde su pasado, no teme que sepan el nombre que sus padres eligieron darle cuando nació: Tamara, ahora Thomás, fue campeona de cinco torneos provinciales, logró el tercer puesto en el Nacional Apertura en Córdoba y en el campeonato Nacional en Formosa; y logró la medalla de oro en las finales nacionales de los Juegos Evita en Buenos Aire. En ele 2015 fue seleccionada para integrar la Selección Argentina de judo. Hoy es campeón de la vida y el respeto por sí mismo.