Boleto de desunión y campaña

(Opinión) Desde el viernes, en el que el Intendente Carlos Fernández decidió vetar la actualización tarifaria del boleto del transporte urbano de pasajeros, comenzó un nuevo round político.

No sólo que la diferencia es mínima, en las diferentes categorías de acuerdo a los valores establecidos por el Concejo y el  propuesto por el ejecutivo,(que va desde 0,01 centavo hasta $1,40 de diferencia según la categoría), sino que quedó claro la “división” que hay en lo político partidario y cuan cerca estamos, de una nueva elección con miras al 2019.

Luis Maria Vitelli, riñón del actual jefe comunal, quien pidió un estudio PAGO contable, distinto al del ejecutivo y que aprobó la recomposición tarifaria propuesta por el Concejo, terminó aprobando lo que hizo el Intendente (volviendo atrás en sus propios dichos).

“Si vemos que las diferencias están justificadas y los argumentos son contundentes, se deberá volver atrás y si uno se equivoca rectificar”, dijo Vitelli a los medios anticipando su postura en el recinto.

Pero, la cuestión no radica sólo allí sino en que se podría aprobar un nuevo aumento para septiembre/octubre, según lo expuesto por el propio Fernández. “Cuando se conforme la comisión del transporte, será importante porque ahí estarán todos los representantes del ejecutivo, legislativo, defensoría del pueblo y la empresa, pero eso depende del Concejo, porque está en su análisis. Una vez que por ordenanza se apruebe su creación, la pondremos en funcionamiento. Y probablemente si es necesario antes de fin de año- y si la situación económica amerita una nueva adecuación- deberá reunirse y evaluar un nuevo precio”, manifestó.

Lo cierto es que entre un estudio y otro y la realización de la audiencia pública, muchos pesos se evaporaron, que corresponde a los contribuyentes. Lo que seguramente si se volcara a los abuelos, cientos de pasajes de adultos mayores se podrían pagar (ítem que existe en la carta orgánica y no se pone en práctica).

No menos cierto es que la UNICA empresa que tiene la ciudad, de transporte urbano de pasajeros, está preocupada. Y podría ir al paro en los próximos días. Si eso ocurriera, los usuarios no pagarían ni 11,80 ni 12,50 el boleto único con tarjeta, sino que directamente no tendría colectivos para movilizarse.

“Escuché declaraciones del Intendente en las que dijo que la tarifa está muy justa y que habría que retocar los valores en septiembre o en octubre, eso sí traería inconvenientes para el usuario porque volver a retocar ahí el boleto no nos va a dar $0,50 centavos de diferencia que marcan hoy”, dijo Héctor Proeza, concejal.

Muchos dicen que el Intendente quería diferenciarse de los ediles, (sobre todo de Chaves) “quedando bien” con la gente, con un valor menor del boleto. Pero otros, ya piensan en el costo político que tendrá si la empresa  encargada del transporte público (por ahora monopólica) deja a pié a sus usuarios o, si debiera enfrentar un pedido de aumento nuevo en unos meses.

Como sea, las diferencias quedaron bien plasmadas, de cara a un nuevo escenario político que comienza a marcarse cada día más cercano.

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