como sábana húmeda secándose al Sol.
Escuché al silencio
en ese segundo
en que todo se detiene,
un hueco esperando a llenarse.
como un espacio vacío
Supe que para llegar al infinito tendría que exprimirme,
soltar con todas mis fuerzas
cada gota de mi esencia.
Y así fui impulsada
hacia un agujero negro,
ese hueco infinito que se conecta con mi mente
como un ente más del inconsciente.
Despejar la zona para llenarme de nada,
de todo lo que este silencio guardó para mí
desde el último encuentro
Fue hace tanto que
no me importó medir el tiempo,
Aunque
a veces eso le de valor
al cruce de ideas
nuevas
vivencias
Que me traen más
creaciones.
Frustraciones;
Fui aquella persona que tanto temí ser.
Cargué de culpa mi mochila
y la intercambié
por piedras
preciosas rocas brillantes
que solté en el camino.
Al azar le di todo
mis esperanza
mis deseos.
Harta de fantasear
Descubrí el arte que me arrebata la cordura y
Le entregué todo
A cambio de
volver a sentir su vacío,
sin cruce ni choques
sin Bullicio ni murmullos
que interrumpan
*La inspiración.*
Creía que el silencio
era algo Intangible
Sin embargo
en lo profundo
es más parecido a
la ausencia
de
todo lo que
nos hace
Ser.
Cuerpos vivientes,
latientes,
sonidos omnipresentes
siendo parte de la frecuencia que sostiene al Cosmos
al «cómo es
que estamos aquí»
Descubriéndose a si mismx
en cada paso
en cada
nuevo sonido que venga disfrazado de
palabras que buscan
refugiarse
en quienes somos
